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martes 9 de marzo de 2010

Zoido teme a Torrijos



Hace más de dos meses que nuestro portavoz municipal, Antonio Rodrigo Torrijos, formuló una propuesta al portavoz del Partido Popular que consistía en celebrar un debate cara a cara para poder conocer su modelo de ciudad.

Tras dos meses de espera se dirigió una vez más, esta vez por escrito, para ofrecerle el máximo de facilidades posibles: En la televisión que quisiera con el moderador que elija, sin orden del día previo y en el formato que más le conveniese. La única condición que le pidió Torrijos es que fuese en directo.

Cobardemente, Zoido ha contestado a preguntas de los periodistas por ese tema, que no le importaría debatir ¡¡ en el Pleno del Ayuntamiento !!. Zoido se esconde detrás de su equipo de concejales, al resguardo de la sobre protección con la que actúa en los plenos.

Baste poner como ejemplo los dos últimos celebrados en los que se trataban temas de Mercasevilla o de la Caseta de Feria de un concejal en los que se limitó a leer una chuleta que le habían preparado, durante cinco minutos, a pesar de durar entre los dos plenos más de 7 horas.

La idea propuesta por la carta al portavoz del PP es justo confrontar con quien se propone para Alcalde de esta ciudad. Que la ciudadanía tenga acceso a los niveles de conocimiento, espontaneidad, recursos porgramáticos o frescura de ideas de las que, hasta la fehca, no ha hecho ninguna exposición pública el Sr. Zoido.

Recurrir al pleno es hacer lo que ha venido haciendo hasta ahora. No es eso lo que se le ha propuesto y esconderse es un acto de cobardía política, así como excusarse porque quiere debatir con el Alcalde que pertenece a una fuerza política que no ha solicitado este debate, es una pose para quedar bien.

Este acto de cobardía demuestra a las claras que ante situaciones complicadas Zoido se esconderá. No merece ser alcalde quien rehuye un debate sobre el modelo de la ciudad, sea con quien sea y en las condiciones que sea. Cuanto más si lo es con un portavoz de una fuerza política del arco municipal, que además pertenece al gobierno de la ciudad y que tiene legitimidad democrática. Y si para colmo se le regala la elección de la televisión que sea, con el moderador que él elija y en el formato que prefiera, con la única condición de que sea en directo, es evidente que el miedo político ha quedado patente.

Rodrigo Torrijos ha reiterado su oferta, sin excluir ningún tema que, además, no es necesario pactarlo en el orden del cía, sino que vayan saliendo a lo largo del debate. Si no se atreve en semejantes condiciones es que reconoce su incapacidad política, su falta de conocimiento sin la asistencia de las chuletas de sus asesores, su imposibilidad de aprobar sin copiar y su falta de cintura cuando aparecen temas que no estaban en el guión ni escritos en el reporte de sus numerosos escuderos.